Después de tanto esperar por fin llegó el día para la entrega de los premios más importantes para la música en todos sus géneros, el Grammy, que se llevo a cabo en el majestuoso auditorio Staples Center en la ciudad de los Ángeles, que contó con la presencia de las grandes luminarias tanto de la música actual como de las estrellas ya consagradas desde hace bastante tiempo.

Para mi persona, fue una de las mejores ceremonias en este tipo de evento, porque estuvo lleno de grandes sorpresas y de presentaciones nunca antes vista de todos los géneros, que tuvieron acordes para dicha ocasión.

 

Lo que Nos Deparó la noche.

Todos estábamos pegados a nuestra televisión cuando la joven cantante Taylor Swift llegó al escenario con su potente voz para darle la inauguración a los premios con un sensual y muy llamativo vestido pegado a su espigada figura, canto una de sus nuevas canciones que puso vibrar a todos los presentes sin excepción. Luego le toco el turno a la hermosa Adele, luciendo su nueva figura después de la perdida d unos cuantos kilos, que aún le falta un poco más pero así se veía hermosa.

Entre los ganadores, el triunfador de la noche fue el rapero Kendrick Lamar, alzándose con nada más y nada menos que cinco gramófonos incluyendo al mejor álbum de rap, mejor canción de rap y mejor video musical, todo un grande de este género. Le siguieron varios artistas con dos galardones, entre ellos Taylor Swift con dos, en donde sobresale su premio como mejor álbum pop. Además las agrupaciones Alabama Shakes y The Weekend se llevaron dos premios a su larga trayectoria musical.

Nuevamente el rapero LL Cool fue el anfitrión de la noche, dándole humor y algunos comentarios en contra de los Oscar y lo sucedido en días recientes sobre los casos de racismo que ya todos conocemos, que a diferencia de estos premios tuvieron una mezcla de todos los géneros, todas las razas y todos los colores, como debe ser en todo espectáculo.

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Latinos a la Orden.

Entre los ganadores no podían faltar los hispanoamericanos, que brillan con luz propia y siempre sobresalen entre los demás artistas. El rapero Pitbull y Natalia Lafourcade fueron los primero en ganar con el mejor álbum latino de rock en donde curiosamente quedaron empatados, algo muy pocas veces visto.

El indeciso Ricky Martin también se llevo su gramófono como mejor álbum de pop latino, siendo este el segundo premio en este certamen, que se lleva el cantante boricua y no podía flatar la grandiosa cElia cruz que después de años de su muerte aun es honrada y esta vez fue premiada su trayectoria como cantante, que nos dejo mucha azúcar para bailar por los siglos de los siglos.

Fue una noche muy divertida y amena, en donde reino la camaradería por todas partes y no falto la música ni un solo minuto desde que empezó la transmisión. Todo un espectáculo a la altura y para el disfrute de sus fanáticos. Vale la pena volverlo a ver.